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Conoce el por qué de los resfriados frecuentes

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Conoce el por qué de los resfriados frecuentes

Frecuencia de los resfriados

Los resfriados frecuentes suponen un problema ciertamente pesado para muchas personas. De hecho, acaban por afectar a nuestras rutinas diarias pues, por ejemplo, representan uno de los mayores motivos de ausencia del trabajo. A continuación, vamos a intentar arrojar un poco de luz sobre una de las enfermedades más comunes que sufrimos.

Decimos que estos resfriados son frecuentes no solo porque los podemos observar en numerosas personas de nuestro círculo de relaciones -sin ir más lejos-. También consideramos que la frecuencia se hace notar en la cantidad de veces que una misma persona puede tener la enfermedad durante el año. Y, sobre todo, en las estaciones de otoño e invierno, que son las más propicias para coger un buen resfriado.

En primer lugar, hemos de recordarte que un resfriado es una infección de las vías respiratorias superiores originada por el contagio de un virus. Por otro lado, ya sabes que los resfriados se contagian con mucha facilidad, lo que explica la frecuencia con la que los padecemos.

Esta relativa facilidad de contagio se debe a que las vías principales por las que este sucede son la aérea y el contacto físico. Es muy habitual que te puedas contagiar por haber inhalado las minúsculas gotas en suspensión que contienen el virus y se expanden por el aire cuando una persona que estaba a tu lado ha estornudado. También puede pasar lo mismo por estar cerca de una persona que, simplemente, está hablando. Y, en ningún caso, has de descartar que puedas contagiarte por contacto físico. Ten en cuenta que puedes entrar en contacto con las partículas del virus cuando, por ejemplo, toques un pañuelo o el pomo de una puerta que antes hayan estado en manos de la persona infectada. En este sentido, más claro aún es el caso de estrechar la mano de otra persona.

Otro factor que has de valorar y te debe hacer tomar precauciones adicionales es que los demás te pueden contagiar en sus dos o tres primeros días de tener la enfermedad. Más o menos, tú tardarías el mismo tiempo en sentir los síntomas del resfriado. Incluso, estos se pueden llegar a demorar una semana, aunque ya hayas cogido el trancazo.

En todo resfriado común, vas a pasar por cuatro fases. La primera es la de incubación y dura entre tres días y una semana. La siguiente se caracteriza por los dolores musculares y una debilidad general y se extiende durante un día o dos. El cuadro clínico característico posterior (congestión, dolor de cabeza, fiebre, etc.) se alarga entre tres y cinco días más. Por último, llega la resolución, pues volverás -salvo que no mejores y contraigas otra infección más fuerte (sinusitis, neumonía...)- a respirar con normalidad. En resumen, estas son las causas que hacen que padezcas resfriados frecuentes.