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usar correctamente los antigripales

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Cómo hacer un uso correcto de los antigripales

Revisado y aprobado por: Teresa de la Cerda - Departamento Médico

La gripe es una infección de las vías respiratorias superiores, muy contagiosa, causada por el virus de Influenza. Es más común en invierno y  puede llegar a ser muy molesta ya que provoca cefalea o dolor de cabeza, congestión nasal, tos, fiebre y dolor de garganta, además de una sensación generalizada de malestar y cansancio. Por suerte los medicamentos antigripales nos ayudan a aliviar los síntomas y hacen que desaparezcan más rápido.

¿Cuándo hay que utilizar antigripales?

En las personas sanas la gripe suele ser una afección leve que no deja secuelas y remite sola al cabo de 6 u 8 días.

No obstante, si nos sentimos particularmente mal, podemos recurrir a los antigripales para aliviar los síntomas y reducir su impacto negativo en nuestro día a día.

A las personas que pertenecen a grupos más vulnerables, como los adultos de edad avanzada o que sufren ciertas patologías crónicas, también les puede ser útil usar los antigripales, para evitar así que su cuerpo se someta a una tensión adicional ya que en esos casos la gripe puede ser muy debilitante.

¿Cómo usarlos de manera correcta?

El uso de los antigripales dependerá fundamentalmente de los síntomas que experimentemos por lo que el criterio para elegir el medicamento más adecuado dependerá del cuadro clínico.

Los antigripales son combinaciones de varios tipos de medicamentos. Por eso es muy importante prestar atención a atención a su composición y distintos principios activos, advertencias y posibles interacciones de cada uno de ellos. En este sentido, hay que tener especial cuidado a la hora de mezclar o tomar varios medicamentos a la vez para aliviar los síntomas. En cualquier caso, es mejor consultar con nuestro médico o farmacéutico antes de consumir un antigripal.

Antigripales recomendados según los síntomas

El tratamiento básico de la gripe se enfoca en aliviar las molestias de esta afección respiratoria, por eso, no existe un único tratamiento sino diferentes combinaciones de medicamentos que se usan en función de los síntomas.

  • Analgésicos y antipiréticos. Ya sea paracetamol o ácido acetilsalicílico, estos medicamentos alivian la cefalea y los dolores musculares y articulares propios de la gripe. También, bajan la fiebre y reducen el malestar general.
  • Antitusivos. Uno de los síntomas más habituales de la gripe es la tos, que suele ser seca y persistente. En ese caso se recomiendan medicamentos que supriman la tos actuando a nivel central, como el dextrometorfano.
  • Mucolíticos y expectorantes. Estos fármacos se suelen usar cuando existe tos productiva, aunque también se prescriben para la tos seca pues tienen un efecto calmante. Actúan disminuyendo la viscosidad de la secreción bronquial para que sea más fácil expulsarla.
  • Antihistamínicos. Fármacos como la clorfeniramina y difenhidramina, se usan para aliviar los estornudos y disminuir la secreción nasal que provocan las infecciones respiratorias ya que previenen los efectos de la liberación de histamina como resultado de la respuesta del sistema inmunitario.
  • Antiinfecciosos faríngeos tópicos y anestésicos locales. La gripe suele acompañarse de sequedad y dolor de garganta. Cuando el dolor es muy molesto se puede recurrir a anestésicos locales en forma de nebulizadores, colutorios o gargarismos que desensibilizan de forma temporal los nervios sensitivos faríngeos para proporcionar un alivio transitorio.

Importancia de leer el prospecto de los medicamentos antigripales

El prospecto es un documento informativo que acompaña a cada medicamento. Está autorizado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) y recoge la información necesaria para su correcta administración y conservación.

Es muy importante tener en cuenta las siguientes razones para leer el prospecto de los medicamentos:

  • Recomendaciones antes de tomar el fármaco: Es clave conocer las situaciones en las que el medicamento está contraindicado, la información sobre su uso con otros medicamentos y con comida y bebida, así como en situaciones de embarazo, lactancia o conducción y uso de máquinas.
  • La posología: También hay que tener en cuenta cómo tomar el medicamento. Dependiendo de la edad, peso o tenencia de otras enfermedades del paciente, la dosis puede variar. También es clave tener en cuenta en qué momento del día nos debemos tomar el medicamento. Algunos están indicados para tomar con el estómago vacío, mientras que otros se toman después de cada comida. En cualquier caso, siempre debemos seguir las pautas y recomendaciones de nuestro facultativo.
  • Efectos adversos: todos los medicamentos pueden producir efectos adversos, aunque no todas las personas los sufran. Si se experimenta cualquier tipo de efecto adverso, debe comunicarse y consultar a un profesional sanitario, incluso si se trata de posibles efectos adversos que no aparecen recogidos en el prospecto. Esto permite una supervisión continuada del medicamento.

En cualquier caso, es mejor consultar y asesorarse por nuestro médico o farmacéutico antes de tomar cualquier antigripal, así como leer previamente el prospecto del medicamento para mayor información.

Fuentes de información:

  1. Divins, M. J. (2002) Antigripales. Adiós al malestar. Farmacia Profesional; 16(1) : 40-46.
  2. Bonet, R. (2001) Gripe y antigripales. Offarm; 20(1) : 67-82.
  3. Batlle, C. & De Conte, O. (2001) Antitusígenos. Alivio y descanso. Farmacia Profesional; 15(11): 58-60.
  4. Rosas, M. R. (2008) Gripe y resfriado. Clínica y tratamiento. Offarm; 27(2) : 46-51.
  5. Esteva, E. (2001) Resfriado común. Offarm; 20(11) : 57-65.
  6. Infosalus. (2021, 11 marzo). Todas las razones por las que debes leer el prospecto de los medicamentos antes de tomarlos.
  7. Querol Ribelles, J. M. (2016, 18 septiembre). La importancia de leer el prospecto de los medicamentos. Levante - EMV. http://gandia.san.gva.es/documents/3761705/4018745/180916.pdf.
  8. Divins, M. J. (2015) Analgésicos. Farmacia Profesional ; 29(6) : 17-21.