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como diferenciar entre fiebre y febricula

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¿Cómo diferenciar entre temperatura corporal normal, fiebre y febrícula?

Revisado y aprobado por: Teresa de la Cerda - Departamento Médico

Se considera fiebre cuando la temperatura corporal está más elevada de lo normal. Es un signo de que tu organismo está intentando combatir una infección o enfermedad inflamatoria. Cuando la temperatura del cuerpo aumenta, los virus y bacterias tienen más dificultades para sobrevivir y propagarse, por lo que la fiebre forma parte de tu primera línea de defensa. De hecho, por cada grado que aumente tu temperatura, el metabolismo basal se eleva un 10 % y tu organismo se vuelve más reactivo, activando el sistema inmunitario.

¿Cuál es la temperatura normal del cuerpo?

La temperatura media de una persona se encuentra alrededor de 37 °C. Se considera normal una temperatura que oscile entre los 36,5 y 37,5°C. De hecho, la temperatura corporal varía a lo largo del día según el ritmo circadiano. A primeras horas de la mañana puedes tener medio grado menos y a última hora de la tarde podrías tener medio grado más. La variación de la temperatura normal diaria suele ser de 0,5 °C, aunque si te estás recuperando de una enfermedad febril podría ser de 1°C.

¿Cuál es la temperatura para saber que tengo fiebre?

La temperatura no solo varía a lo largo del día, sino que también pueden producirse pequeñas fluctuaciones según la actividad que estés realizando. Por ejemplo, la temperatura corporal suele aumentar tras la práctica de ejercicio físico, de manera que si te la tomas en ese momento tendrás una lectura alterada. Por tanto, es mejor que dejes pasar un tiempo prudencial antes de tomarte la temperatura.

La temperatura corporal también varía según donde la midas. La temperatura rectal, al tomarse en una cavidad con una gran irrigación sanguínea que transporta el calor, es mayor que la axilar. De hecho, la temperatura axilar incluso es menor que la temperatura interna, generalmente 1 °C por debajo, por lo que se considera una zona poco precisa. En cualquier caso, si quieres obtener resultados fiables, mide la temperatura siempre en el mismo lugar.

En sentido general, se considera fiebre cuando la temperatura axilar supera los 37,2°C. En el caso de la temperatura oral, la fiebre comienza a partir de los 37,8°C mientras que la temperatura timpánica debe superar los 38°C y la rectal los 38,8°C.

Cuando la temperatura corporal se encuentra entre 38,5 y 39,4°C se considera fiebre moderada. Entre los 39,5 y 40,4°C se cataloga como fiebre alta y cuando se superan los 40,5°C se hace referencia a una fiebre muy alta.

Por encima de los 41°C se denomina hiperpirexia y puede llegar a ser peligrosa, tanto para los niños, aumentando las posibilidades de sufrir convulsiones febriles, como para los adultos, especialmente en aquellos con patologías previas.

Fiebre o febrícula: ¿Cuál es la diferencia?

El término febrícula se suele usar para referirse a las décimas de temperatura antes de que se origine la fiebre. La febrícula se produce cuando la temperatura corporal se encuentra entre los 37,1 y 37,9°C.

Por tanto, se trata de una temperatura corporal elevada que, sin llegar a ser fiebre, es una señal de aviso que indica que algo sucede en el organismo.

Por ejemplo, la febrícula es una reacción habitual del cuerpo después de algunas vacunas. En algunos casos también puede producirse por alteraciones hormonales pasajeras o por una exposición excesiva al sol.

La fiebre, en cambio, es un signo de lucha más intensa del organismo, por lo que suele acompañarse de síntomas más molestos. Además del malestar, puedes experimentar dolor muscular, aumento de la frecuencia cardíaca, escalofríos, sudoración y dolor de cabeza.

En cualquier caso, tanto la febrícula como la fiebre con duración superior a 48-72h demanda atención médica ya que es fundamental investigar su causa.

Fuentes de información:

  1. Mainou, A. et. Al. (2008) Fiebre y antitérmicos. Pautas de actuación. Farmacia Profesional; 22(8): 34-37.
  2. Dinarello, C. A. & Porat, R. (2014) Fever. En Kasper, D. et. Al. Harrison's Principles of Internal Medicine, 19e. McGraw-Hill. 
  3. Medición de la temperatura. MedlinePlus. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003400.htm [Último acceso: Jul 2021]
  4. Tansey, E. A. & Johnson, C. D. (2015) Recent advances in thermoregulation. Adv Physiol Educ; 39(3):139-48.
  5. Gómez, A. (2007) Trastornos de la temperatura corporal. Offarm; 26(7): 48-53.
  6. Pérez, E. & Fernández, A. (2017) Constantes vitales. Procedimientos relacionados. En Técnicas básicas de enfermería (pp. 148-163). Editorial McGraw-Hill.